Ir al trabajo todos los días tiene para la mitad de los costarricenses una razón que trasciende el pago por sus labores.
Un 47% de los trabajadores cree que su empleo es más bien un medio para desarrollarse como persona o para sentirse apoyado al ser parte de un grupo.
La remuneración es importante para ellos, pero no ocupa el primer lugar en sus motivaciones.
Esa visión la comparte por igual el 50% de los hombres y mujeres.
Tres de cada cinco personas que estudiaron en una universidad o culminaron la secundaria también piensan así. Ellos habitan en el Gran Área Metropolitana.
Mientras en los muchachos de 18 a 24 años predomina la visión de que el empleo es la forma de superarse, para las personas mayores de 50 años su trabajo se convirtió en un grupo de apoyo.
Muy distinto piensan los ticos que solamente concluyeron la primaria y tienen pocos recursos.
Para ellos, el salario es una cuestión de supervivencia. Estos trabajadores residen en el resto del Valle Central urbano y rural.
Tres de cada cinco mayores de 40 años también piensa en su empleo como forma para subsistir.
Les agrada. Siete de cada diez personas asegura estar contenta y satisfecha con su trabajo actual.
A los costarricenses lo que más les agrada son las labores que desempeñan y los más contentos son los hombres y aquellos ticos con un título universitario, de más de 50 años y que forman parte de la clase alta.
En cuanto a lo que más le disgusta a los trabajadores es tener que viajar dentro del país o soportar extensas jornadas laborales.
Sobre los horarios, la encuesta reveló que el 86% de la fuerza laboral trabaja de 25 horas a 48 horas y más por semana.
Quienes lo hacen por más de 48 horas son mayoritariamente los hombres, las personas de entre 25 y 29 años y aquellos que cuentan con educación primaria.