Banco BCT, que también financia a José María Figueres y a Lineth Saborío, le concedió una línea de crédito al frenteamplista
02 de octubre del 2021. Cine Magaly en San José. El partido Frente Amplio ratifica a José María Villalta como candidato presidencial para las elecciones 2022 en una asamblea realizada éste sábado en horas de la mañana. En la foto: Foto: Alber Marín para la Nación. Alber Marín
El partido Frente Amplio (FA) consiguió un financiamiento de hasta ¢500 millones, con el banco BCT, para cubrir los gastos de la campaña electoral encabezada por su candidato José María Villalta.
El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) confirmó que el FA le solicitó avalar un contrato de fideicomiso con el BCT, el cual servirá de garantía para una línea de crédito con la misma entidad financiera, de cara a las elecciones de febrero del 2022.
El préstamo será garantizado con bonos de deuda política clase A, emitidos por el Frente Amplio. Estos bonos cobrarían valor, con dinero de la contribución estatal a las campañas políticas, de acuerdo con la cantidad de votos que obtenga el partido.
“Si las condiciones lo permiten, el BCT podría aumentar el monto del préstamo”, señaló la tesorería del Frente Amplio a este medio.
La agrupación añadió que evalúa la posibilidad de canjear otros ¢300 millones en pauta publicitaria por certificados clase B.
En la más reciente encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), Villalta recibió un 6% en la intención de voto, con lo que estaba en un empate técnico con Fabricio Alvarado (4%), del Partido Nueva República (PNR); y Rodrigo Chaves (4%), del Partido Progreso Social Democrático (PPSD).
Encima de ellos, están en otro empate técnico José María Figueres, de Liberación Nacional (PLN); y Lineth Saborío, de la Unidad Social Cristiana (PUSC).
La campaña de la Unidad dio a conocer que ese crédito se podría extender a un máximo de ¢3.350 millones mediante adendas.
En el mismo mes, el PLN también confirmó a Noticias Monumental haber adquirido un crédito por ¢2.600 millones con ese mismo banco privado, para los gastos de la campaña de José María Figueres.
En ambos casos, los créditos están garantizados con bonos de deuda política emitidos por esas agrupaciones.
Emilia Molina, candidata a vicepresidenta de Welmer Ramos, afirmó que su renuncia como jefa de campaña obedeció a que los bancos rehúsan otorgar financiamiento al PAC para su actividad electoral. Ella alegó que la banca privada les ha cerrado las puertas por las leyes impulsadas por el congresistas desde la Asamblea Legislativa, en particular la de poner límites a las tasas de interés de los créditos, conocida popularmente como ley sobre la usura.
“El BCT, quien está financiando prácticamente todas las campañas, no va a financiar la campaña del PAC y así nos lo hicieron saber”, manifestó la candidata en entrevista con La Nación.
Frente Amplio está a la espera del aval del TSE para comenzar a usar fideicomiso por hasta ¢500 millones para la campaña política. En la imagen aparecen José María Villalta, aspirante presidencial, con sus dos candidatos a vicepresidentes, Patricia Mora y Gerardo Hernández. (Alber Marín)