![]() |
Carlos Ml. Prada Díaz |
La madera que siempre cantó
Se corre grave riesgo al pontificar sin ser pontífice
Médico
Ante las afirmaciones históricas alejadas de la verdad que el músico y médico Willy Hoffmeister pone en manos del crítico de música Andrés Sáenz (“Reconocimiento desacostumbrado”,Viva , La Nación , pág. 8, 17/11/07) no se pretende cuestionar el homenaje merecido al lutier don Daniel Aguilar: “Honor a quien honor merece”.
Ante el gazapo histórico de desconocer la trayectoria de la familia Prada como lutieres, afirmo que en el transcurso de 100 años, además de un abuelo don Jesús, el hijo don Manuel y un nieto don Martín, trabajaron, y lo hace todavía el último, como lutier.
El sentido de la bella poesíaLa madera canta que don Rogelio Sotela Bonilla dedicara a don Jesús fue el norte para que el hijo y el nieto dieran continuidad a esta actividad, y por lo tanto no existió un vacío de medio siglo (1929-1980) como atrevida y desafortunadamente dicen el doctor Hoffmeister y el crítico don Andrés Sáenz.
En efecto ese “asturiano”, don Jesús arriba a Costa Rica a los cuatro años (1885), estampa por vez primera el apellido Prada en 1902 y lo hace en una mandolina para don Máximo Polini. Su fama no decae, a pesar de que muere prematuramente en 1927. Para esa fecha su hijo don Manuel, nacido en 1904, ya está inmerso en la fabricación y reparación de instrumentos musicales de cuerda.
Si los detractores gratuitos de la familia Prada hubiesen tan solo consultado a otro Sáenz: don Guido, hubieran tenido correcta información, si es que en realidad la desconocen, para no pensar que la ocultaban.
Tradición viva. En 1935 ya fallecido don Jesús, en una publicación de lujo: Republica de Costa Rica, editada por la imprenta Gutemberg, de San José, se menciona cómo se mantiene viva la tradición del Taller Prada. Martín se inicia en este difícil arte con su tío y va a perfeccionarse a Cremona, Italia. En la cuarta generación se ubica Javier Prada, quien aprende el oficio de su padre don Martín.
Si para el doctor Hoffmeister y don Andrés Sáenz el Taller Prada no les merecía confianza, lo respeto; pero no dejo de mencionar que grandes músicos nacionales pensaron de otra manera. Desde mi niñez y adolescencia me acostumbré a ver en el Taller a músicos de gran prestigio, como los señores: Alfredo Serrano, Hugo Mariani, Raúl Cabezas, Castillo, Cambronero (chelista), Walter Field, Antillón, Antonio Bonilla, Chisco Salazar (guitarrista) y otros, más jóvenes, como Jordi Antich, Tesuo Yagui, Luis Carlos Amador, la señora Georgina Mora, que tuvieron la deferencia de dar el nombre de Prada a su cuarteto musical. El señor Mangoré, salvadoreño, guitarrista famoso, puso su guitarra en manos de don Manuel para que se la reparara. Otros instrumentos de gran valía, incluyendo un Stradivarius original propiedad de extranjeros, vinieron a ser reparados en el Taller Prada.
En las visitas frecuentes que don Martín hizo al Instituto para la Conservación de Bienes de Instrumentación Musicales en la Cívica Scuola di Milano (Milán Italia), los profesores Gabriele Negri y Tiziano Rizzi estudiaron dos violines, uno construido por Jesús Prada y otro por Manuel Prada. Ambos instrumentos fueron sometidos a diagnósticos científicos y tecnológicos, cuyo resultado organológico se presentó en un seminario, donde el profesor Rizzi afirmó que en la época en que fueron construidos en Costa Rica estos instrumentos eran equivalentes a los violines que en esa época se estaban produciendo en Italia y el resto de Europa. Javier construyó su primer violín en el 2002 y es actualmente ejecutado por don Gerardo Ramírez, violinista de la Orquesta Sinfónica Nacional.
Múltiples homenajes. Don Manuel recibió homenajes de la prensa escrita, en publicaciones a cargo de Ana Lupita Mora Rumbo Centroamericano; Rogelio Benavides, La Nación, 21-09-86; Ricardo Ulloa (Viva, La Nación) septiembre 1989; Marcos Bermúdez, La Nación, 22/9/89; José Manuel Reyes y Jordi Antich, La Nación, octubre 1989; Abdulio Cordero en el Boletín Informativo 199 de la Comisión Costarricense de Cooperación con la Unesco. Dos exministros de Cultura, Juventud y Deportes: don Guido Sáenz G. y don Carlos Francisco Echeverría, también le rindieron homenaje, presentándolo el segundo en el Teatro Nacional en setiembre de 1986. El cineasta don Ariel Zúñiga, a sugerencia del señor Samuel Rovinski y con la colaboración del Banco Central, elaboró un documental que se exhibió en varios lugares, incluyendo la Sala Garbo.
Algunos de estos homenajes fueron también dedicados a Martín. Recuerdo “La exposición de Luteria del 900 en Costa Rica”, que se efectuó en la Sala Garbo del 30 de abril al 22 de mayo de 1992.
Para muestra más de un botón. Si don Andrés Sáenz hubiese tenido la oportunidad de leer a Plutarco en susVidas Paralelas , conocería esta sentencia lapidaria de Cicerón: el que no sabe historia siempre será un niño. Por supuesto que la omisión es una de las tantas maneras de deformar la historia. Siempre será de riesgo pontificar sin ser pontífice.
EN VELAJULIO RODRÍGUEZ |
EN GUARDIAJORGE GUARDIA |
AL GRANOEDGAR ESPINOZA |
OJO CRÍTICORODOLFO CERDAS |
ENFOQUEJORGE VARGAS |
POLÍGONOFERNANDO DURÁN |
| SERVICIOS |
|
En tu Celular |
|
En tu PDA |
|
Fax |
|
Horóscopo |
|
Cartelera de cine |
| | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | | ESTADOS FINANCIEROS DE LA NACIÓN | | ANÚNCIESE EN LA NACIÓN | | TARIFARIO DE LA NACIÓN | | TRABAJE EN LA NACIÓN |
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |
||||