 Una bandera por cada soldado estadounidense muerto en Irak
(AFP)
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WASHINGTON (AFP) -
La nueva mayoría demócrata en el Congreso de Estados Unidos se preparaba este domingo para su primera gran confrontación política con el presidente George W. Bush, mientras declaraba que la guerra iniciada hace casi cuatro años en Irak es "inmanejable" y exigió ponerle fin.
La demanda se efectuó a pocos días de que el mandatario anuncie su nueva estrategia para alcanzar la victoria en este país sumido en la violencia, y se espera que pida un refuerzo militar estadounidense en Bagdad, de 20.000 hombres e invirtiendo millones de dólares en la creación de puestos de trabajo.
Se espera que Bush revele su plan esta semana, posiblemente el miércoles en un mensaje televisado a la nación.
Pero el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, aclaró en un mensaje radial este sábado que la nueva mayoría legislativa considera que la solución es el retiro de tropas de Irak en lugar de incrementarlas.
"En la búsqueda de resultados, el nuevo Congreso enfrentará muchos retos este año, pero ninguno más importante que trabajar con el presidente Bush para encontrarle fin a la inmanejable guerra en Irak", dijo Reid.
El ejército norteamericano anunció este domingo la muerte de un soldado en un ataque el sábado en Bagdad, lo que elevó a 3.000 el número de militares de Estados Unidos fallecidos en el país árabe desde la invasión de marzo de 2003, según un recuento de la AFP basado en cifras del Pentágono.
El líder del Senado, al contrario que Bush, reconoció que Irak está en medio de una "guerra civil" y aseguró que cualquier intento por resolver el problema "elevando" el número de tropas "sería un serio error".
"En lugar de desplegar fuerzas adicionales en Irak esperamos que el presidente le aclare al gobierno iraquí que ha llegado el momento de que ellos asuman una mayor responsabilidad en su futuro, y que anuncie que iniciará el retiro paulatino de nuestras fuerzas en los próximos cuatro a seis meses", insistió el senador.
Agregó que los soldados estadounidenses y sus familias ya han sacrificado mucho por Irak y ahora es "momento para que los iraquíes hagan su parte".
Reid dejó entrever que los demócratas usarán su recién ganado control en el Congreso para bloquear los fondos para nuevos envíos de tropas y prometió que usarán las próximas audiencias en el Congreso "para hacer preguntas duras, pedir soluciones reales y seguir trabajando por terminar con esta guerra".
El sábado, el presidente Bush evitó el tema de Irak en una alocución radial similar, así como la necesidad de una cooperación bipartidista entre su gobierno republicano y la nueva mayoría demócrata del Congreso.
En cambio, se ofreció a trabajar con los demócratas por una reducción del déficit presupuestario y por mejorar la educación.
Pero el público estadounidense permanece altamente escéptico sobre la habilidad de Bush y de la mayoría demócrata para resolver la crisis en Irak.
Un sondeo conducido por la cadena CBS News en los primeros días del año mostró que sólo el 20% de los estadounidenses cree que Bush tiene un plan claro para Irak, mientas que el 76% cree que no.
Los hallazgos son más duros con los demócratas, con 82% de los encuestados asegurando que la mayoría legislativa no tiene idea sobre qué hacer en Irak.
Entretanto, el ministro de asuntos exteriores iraní Manucher Mottaki anunció, en una entrevista difundida el sábado, que su gobierno apoyará a Estados Unidos si se establece un cronograma de retiro de tropas
"En esas circunstancias, Irán está en posición de ayudar con el retiro de fuerzas extranjeras de Irak", dijo el ministro a ABC News.
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