 Ola de frío en Buenos Aires
(AFP)
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BUENOS AIRES (AFP) -
Una nueva ola de frío a días del invierno austral volvió a poner en jaque a la situación energética argentina, y obligó a cortar el suministro de gas a surtidores y limitar el envío a industrias de Buenos Aires y su periferia para priorizar el abastecimiento residencial.
"La prioridad del sistema de abastecimiento lo tienen las casas de familia", dijo el secretario de Energía, Cristian Folgar, en declaraciones radiales este sábado al justificar la decisión de reducir los envíos de combustible para transporte y empresas.
Según el funcionario, "es mucho más rápido restringir el servicio y reanudarlo en las industrias y mucho más difícil en un edificio".
"A consecuencia de las bajas temperaturas, los consumos de las residencias, comercios e industrias se incrementan", dijo Folgar y destacó que los mayores problemas se registran en zonas de mayor concentración de usuarios.
Las compañías distribuidoras de gas cortaron el viernes el suministro del combustible a surtidores y limitaron su envío a industrias para poder garantizar su abastecimiento a residencias.
También se cortó el suministro de electricidad para empresas durante seis horas por la noche.
La medida fue tomada tras el aumento de la demanda energética a raíz de una nueva ola de frío polar y reflotó la debilidad del sistema, urgido de mayores inversiones para expandir la demanda, según expertos del sector.
La suspensión total de suministro de Gas Natural Comprimido (GNC), un combustible más económico que las naftas, se reflejó este sábado en la notoria disminución de taxis circulando por la capital argentina, ya que el 80% del parque de taxis funciona a GNC.
"No podemos garantizar nada con ningún combustible. Gas va a faltar por bastante tiempo", advirtió Rosario Sica, presidenta de la Federación de Empresarios de Combustible, que agrupa a 1.500 estaciones de Capital y su periferia.
Tampoco había suministro de GNC en los surtidores de la provincia de Buenos Aires y en las rutas de la periferia, en un fin de semana largo por ser feriado el lunes en Argentina.
En protesta, propietarios de gasolineras y taxistas bloquearon la tarde del sábado el puente Zárate-Brazo Largo (100 km al norte de la capital) y la ruta 9 a la altura de la localidad bonaerense de Pacheco (40 km al norte).
Manuel García, de la Asociación de Estaciones de Servicio Independientes, advirtió que los cortes de rutas se mantendrán hasta que "el Gobierno dé una respuesta clara" ante la escasez de GNC.
El gobierno está analizando los contratos de las Transportadoras de Gas del Norte (TGN) y del Sur (TGS) y no descarta aplicar "sanciones, que incluyen la rescisión de los contratos", dijo una fuente gubernamental citada por la agencia privada DyN.
Según la fuente, "se detectaron incumplimientos en las obligaciones que tenían".
"La situación es más crítica que en la última semana de mayo", cuando también hubo restricciones por una primera ola de frío polar en el otoño austral, dijo de su lado Gustavo Pedace, de Camuzzi Gas Pampeana, una de las distribuidoras de gas del país.
El directivo dijo que la normalización del suministro "depende muchísimo de cómo se va dando la temperatura", cuando está pronosticado que siga el frío intenso para los próximos días.
A días del inicio del invierno, Buenos Aires y su periferia tiene temperaturas mínimas de 1 grado Celsius, están pronosticadas heladas y temperaturas mínimas bajo cero para los próximos días, en tanto el frío se extiende sobre todo el país.
En la provincia de San Luis (oeste), se produjo un choque en cadena de 16 vehículos, sin muertos, producto de la poca visibilidad por neblina y por el hielo que se formó sobre la ruta 7, informó una fuente policial.
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