 Fidel Castro junto a Hugo Chávez
(AFP)
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LA HABANA (AFP) -
Ausente por una crisis de salud de la cumbre bolivariana (ALBA) realizada en abril, Fidel Castro, más repuesto y activo, recibió en La Habana en 10 días a sus aliados de Venezuela, Bolivia y Nicaragua, integrantes de ese bloque y con quienes dialogó sobre cooperación e integración.
El presidente nicaragüense Daniel Ortega, quien al parecer sigue en Cuba este domingo en "visita de trabajo" desde la noche del viernes, se entrevistó el sábado durante cuatro horas con Castro.
Ambos no se veían desde hace más de un año, debido a la crisis intestinal que afectó al líder cubano en julio, lo obligó a varias cirugías, y a ceder el poder provisionalmente a su hermano Raúl, relevo constitucional.
"El compañero Fidel quedó muy satisfecho del encuentro con Daniel, a quien agradeció sus (...) muchas muestras de solidaridad con Cuba", señaló un comunicado oficial.
En el "fraternal" encuentro los mandatarios dialogaron sobre la "Operación Milagro", programa de Cuba y Venezuela para devolver quirúrgicamente la visión a miles de latinoamericanos, la campaña de alfabetización en Nicaragua con el método cubano "Yo sí Puedo" y el programa de ahorro energético.
Nicaragua se incorporó al proyecto integrador de la Alternativa Boliviariana para las Américas (ALBA) en la cumbre de fines de abril en Venezuela, a la que Castro no pudo asistir, y en su lugar viajó el vicepresidente Carlos Lage, quien se reunió con el venezolano Hugo Chávez, el boliviano Evo Morales y Ortega, así como una representación de Ecuador, que estudia su ingreso.
Ortega fue antecedido en Cuba por Chávez, quien llegó sorpresivamente el martes y en dos días se reunió seis horas con Fidel, habló oficialmente con Raúl e inauguró un monumento al precursor de la independencia de latinoamérica, el venezolano Francisco de Miranda.
En un ambiente de "hermandad y solidaridad", Castro y Chávez conversaron de "los planes de desarrollo conjunto", "los avances de integración a través del ALBA, los resultados de la revolución energética en ambas naciones" y "los desafíos del cambio climático", señaló un comunicado oficial.
Usando términos de lanzadores de béisbol, Chávez dijo que ambos estuvieron "calentando el brazo durante seis horas" y que "Fidel ha recuperado la recta a 90 millas, muy fuerte".
Sin embargo, añadió que Castro "no está listo para salir al montículo (box) todavía, está calentando".
El primero de los mandatarios del ALBA en llegar a La Habana fue Morales, quien hizo una visita relámpago a La Habana de poco más de ocho horas el día 7, de las cuales dedicó casi tres a visitar a Fidel y otro tanto para entrevistarse con Raúl.
"Lo he visto muy recuperado, retorno muy satisfecho", dijo Morales su partida.
Ambos hablaron "sobre energía, sobre desarrollo económico de los países, sobre el tema de salud, de educación sobre todo. Resumiendo, pensando en la humanidad, en medio ambiente", contó el presidente boliviano a la prensa.
El enfermo que visitaron los aliados de Castro es un activo convaleciente que desde el 29 de marzo ha escrito 17 editoriales de prensa -casi todos contra el presidente norteamericano George W. Bush- e inauguró una modalidad de comunicación televisiva, "mesitas redondas", una suerte de conversación de cerca de una hora sobre un tema seleccionado de antemano.
El miércoles pasado, con Chávez en La Habana, Castro envió un mensaje de solidaridad al Movimiento de los Sin Tierra de Brasil, que celebraban su V Congreso.
"El Movimiento Sin Tierra es uno de los más destacados y combativos movimientos sociales que luchan por este mundo mejor", les dijo Castro.
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