 Rodrigo Granda, 'canciller' de las FARC
(AFP)
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BOGOTA (AFP) -
El 'canciller' de las FARC Rodrigo Granda acusó al gobierno colombiano de torpedear el canje de rehenes por guerrilleros presos y descartó una pronta entrega de pruebas de supervivencia de Ingrid Betancourt, cuyo rescate por la fuerza sigue alentando el presidente Alvaro Uribe.
Granda, quien viajará a Cuba y no descarta ir a París, también denunció que su excarcelación el 4 de junio por pedido del mandatario francés, Nicolas Sarkozy, es utilizada por Uribe con fines políticos, y dijo que Bogotá no tiene "voluntad" para el intercambio de los 56 secuestrados.
Según el líder rebelde, a pesar de que Sarkozy pidió su liberación sin condiciones, el gobierno colombiano lo "chantajeó" exigiéndole renunciar a las FARC y liderar el grupo de 150 insurgentes excarcelados unilateralmente para presionar un gesto recíproco de la guerrilla, a lo cual se negó.
Granda, quien aspira a reunirse con el Secretariado (mando central) de las FARC para que defina su papel en el canje, aseguró que entre esos liberados "hay delincuentes comunes".
Uribe "buscaba crear caos en las cárceles y desmoralizar a nuestros combatientes haciéndoles creer que un hombre representativo de la organización había pactado con el gobierno", dijo en entrevista con la AFP en la sede de la Conferencia Episcopal en Bogotá.
"Aquí no hubo un gesto de grandeza de espíritu; lo hubo del presidente Sarkozy, pero Uribe emplea esto de una manera ruin, no para colaborar con el intercambio sino para torpedearlo al máximo y tratar de poner a las FARC contra las cuerdas", agregó.
El Secretariado también se negó a reconocer la decisión de Uribe, reiterando su exigencia de que el canje debe ser negociado en una zona desmilitarizada de 800 km2 en el suroeste del país, a lo que Uribe se opone.
Granda sostuvo que el boicot del gobierno también se refleja en su negativa a que viaje a Venezuela, Ecuador y Brasil -que comparten fronteras con Colombia- y en las presiones para que Paraguay gestionara una orden de captura internacional acusándolo del asesinato de Cecilia Cubas en 2005.
También señaló que no hay "condiciones de seguridad" para una reunión suya con la cúpula de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y por lo mismo descartó una pronta obtención de pruebas de supervivencia de Betancourt, la política franco-colombiana secuestrada hace cinco años.
Las últimas pruebas de la ex candidata presidencial datan de agosto de 2003, aunque el 'canciller' garantizó que está viva.
"Mientras existan operaciones militares es imposible sacar pruebas de supervivencia", advirtió, y pidió a Francia "comprender" que las FARC enfrentan una ofensiva de 20.000 hombres del Plan Patriota financiado por Estados Unidos.
Granda subrayó que a ello se suma su continua vigilancia por parte de los organismos de seguridad".
"Nosotros tenemos otros tiempos, y si bien la prioridad es el intercambio, tampoco podemos arriesgar la vida de los retenidos ni la de los miembros del Secretariado", dijo.
Sarkozy asegura que "en este momento" no espera una rápida liberación de Betancourt y que "la prioridad es tener una prueba de vida" de la dirigente, al tiempo que ha expresado a Uribe su rechazo a un rescate militar.
Pero el mandatario colombiano, que hace un mes ordenó a la fuerza pública ir por los rehenes, alentó el sábado a las tropas a intentar el rescate.
"Hago una fervorosa invitación a ustedes para que un día, no tarde, estén libres nuestros compatriotas secuestrados", dijo tras pasar revista al centro de operaciones del Plan Patriota.
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