Búsqueda
Avanzada
Domingo 17 de junio, 2007
San José, Costa Rica.

Publicidad
  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Copa de Oro 2007
Campeonato 2006-2007
Sitio de Mapas

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Xpresiones
Chats
Foros
Obituario

Ocio y Cultura
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Caja de Cambios (Motores y transporte)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Calendario 2007

Especiales Noticiosos
Nueva ley de Migración
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Conferencia mundial sobre sida 2006
Mundial 2006
Elecciones 2006
Especial Escogiendo Escuela
Listado Completo

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Tribuna del Idioma

  Otros formatos
nacion.com en su PDA
nacion.com en el celular
nacion.com en formato
Noticias por e-mail

Quiénes somos
Teléfonos, fax y direcciones de La Nación
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Nacionales:

Foto Principal: 1631614
En el Cen-Cinai de La Ribera de Belén, Dylana Castillo y Marcos Seas, ambos de dos años, participan en un programa para enseñar a los papás y a los niños a resolver conflictos sin el uso de golpes.
Priscilla Mora LN
MEP y PANI deben crear programas

Plan promueve educar a padres para disciplinar sin dar golpes

Diputados llaman a expertos para conocer opiniones y tomar una decisión
Especialistas dicen que golpear para educar solo causa más violencia

Ángela Ávalos R.
aavalos@nacion.com

Papás y mamás podrían regresar a los pupitres para aprender, en una escuela, a disciplinar a sus chiquitos sin necesidad de darles una nalgada o un fajazo.

Las reuniones de padres convocadas por los centros educativos para la entrega de notas o de quejas podrían ser aprovechadas para que los docentes les enseñen a los adultos formas de resolver conflictos sin gritos, insultos ni violencia física.

Aunque esto ya se practica en algunas escuelas y colegios, la medida se volvería obligatoria si prospera un proyecto de ley con el que se busca prohibir el castigo físico como forma de corrección de los hijos.

La coordinadora del área de niñez y adolescencia del Ministerio de Educación (MEP), Rocío Solís, no descarta la creación de escuelas para padres dentro de las mismas instituciones educativas. Según dijo, esta sería una forma oportuna y necesaria para ayudar a disciplinar sin violencia.

El proyecto en cuestión apenas se discute en un miniplenario legislativo (formado por 19 diputados). Se llama Ley de abolición del castigo físico y de cualquier otra forma de maltrato o trato denigrante contra niños, niñas y adolescentes (expediente 15.341).

Según su proponente original, Mario Víquez –quien fuera defensor de la infancia y actualmente es presidente ejecutivo del Patronato Nacional de la Infancia (PANI)– lo que se busca es eliminar de la legislación el permiso que da el Estado para pegarle a los hijos.

Además, dijo, se obliga a instituciones estatales como el PANI y el MEP a crear programas en que se enseñe a los papás que existen otras formas no violentas para educar.

El proyecto, aclaró Víquez, no penaliza a quienes incumplan la ley una vez que esta se apruebe.

Apoyo. Esta iniciativa también es apoyada e impulsada desde la Fundación Paniamor y la Defensoría de los Habitantes.

Las jerarcas de estas instituciones junto con Mario Víquez fueron llamados por el miniplenario el miércoles anterior.

En esa ocasión la defensora, Lisbeth Quesada, aseguró que la violencia de los adultos de hoy “se sembró desde el hogar”.

“El proyecto nunca fue concebido para limitar la autoridad parental ni la posibilidad de castigo. Lo que le dice a Costa Rica es que, como un acto evolutivo-ideológico, a los niños no se les pega porque esto es violencia”, dijo Quesada.

La directora ejecutiva de la Fundación Paniamor, Milena Grillo, urgió a los diputados a “deslegitimar el uso de la violencia desde los momentos tempranos de la vida”.

El psiquiatra especialista en niñez y adolescencia, Marco Díaz, de la Caja Costarricense de Seguro Social, dijo que a los menores se les puede poner límites sin necesidad de pegarles.

“Cada padre, con base en sus valores, usará distintas maneras para castigar: no ver la tele, limitar el acceso a la computadora o los videojuegos. En el castigo físico media el enojo. La lógica del proyecto va en el sentido de cortar el ciclo de violencia en que vivimos”, dijo Díaz.

“Pegar es fácil. Hay otras formas que se le deben enseñar a los padres, donde medie el amor”, agregó Rocío Solís.

La funcionaria contó cómo hace un tiempo se echó a andar un programa de formación de padres en escuelas de barrios marginales.

“Por situaciones políticas, el programa se dejó relegado y porque hubo quienes no creyeron en que la educación de padres es esencial. Por eso hay que tener cuidado con eso de abolir, porque se requiere de voluntad política para que esto no quede solo en una abolición de palabra”, advirtió Solís.

El proyecto

Número. Es el expediente 15.341, en discusión en uno de los miniplenarios de la Asamblea Legislativa.

Nombre. Se llama Ley de abolición del castigo físico y de cualquier otra forma de maltrato o trato denigrante contra niños, niñas y adolescentes.

Objetivos. Pretende adicionar un artículo en el Código de la Niñez y Adolescencia para prohibir castigar física o emocionalmente a los menores de edad como forma de disciplinar. Esta prohibición regirá para padre, madre, representantes legales o los encargados de los menores. No establece sanciones.

Obligación. Obliga al Estado, a través del PANI y el MEP, a tener programas de sensibilización y educación dirigidos a la familia, con el fin de crear una cultura de disciplina sin violencia.

Más que pellizcos y nalgadas

definición Necesaria

Según la fundación Paniamor, el castigo físico “es el uso de la fuerza causando dolor, pero no heridas, con el propósito de corregir una conducta no deseable en el niño o la niña”. Un fajazo y un pescozón son castigos, pero no califican como abuso. La diferencia entre castigo y abuso físico se basa en la intensidad (si hay lesiones, hay abuso), y en la intención (cuando se pega por maltratar, no por educar). Los especialistas consideran que pegar solo asegura un cumplimiento inmediato, pero no un efecto a largo plazo. La eficacia del castigo baja con su uso y obliga a aumentar la severidad, lo cual pone en riesgo de maltrato físico y psicológico a los niños.

Sala de Redacción
Latinoamérica Ya
Mundo Ya
Deportes Ya
Gente Ya
Nuevas Tecnologías


Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo


Suplemento inmobiliario M
Suplemento Autos 2007
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Obituario
Diario Oficial La Gaceta