Columnistas

De frente: Salida institucional

Que Carlos Alvarado dé un paso atrás, ceda el poder a un jefe nominal de Gobierno investido por la Asamblea Legislativa.

Juan Carlos Hidalgo,  mascarilla
Juan Carlos Hidalgo, mascarilla

Piensa mal y acertarás. La actuación del gobierno en las últimas semanas no deja dudas sobre sus intenciones. No solo es evidente que pretende un parche fiscal que le permita patear la bola hasta mayo del 2022, sino que su estrategia, además, consiste en dilatar la toma de decisiones para que el inminente pánico de los mercados no deje otra opción que aprobar los impuestos que siempre ha pretendido.

La firma —a espaldas de Hacienda— de una convención colectiva en el MEP, que consolida privilegios, condona ¢28.000 millones en pagos hechos por error y crea 4.000 plazas permanentes, así como la campaña orquestada desde la Casa Presidencial para que instituciones se pronunciaran en términos apocalípticos contra modestos recortes presupuestarios planteados por la oposición, el filibusterismo del oficialismo en la Asamblea para que estos no se votaran, la resistencia de Zapote a prestar atención a quienes plantean reformas puntuales por el lado del gasto, son señales que están siendo seguidas de cerca por consultoras internacionales, calificadoras de crédito y entidades financieras. Las consecuencias se ven en la estrepitosa caída de los eurobonos en el último mes. El gobierno está apostando por jugar ruleta rusa con los mercados.

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