En el oceáno Pacífico tico hay un sitio muy raro donde convive el agua fría con emanaciones de metano y agua caliente desde el lecho marino.
Esas características dieron lugar a un ecosistema único en el mundo con animales y plantas tan peculiares y disímiles como desconocidas.
Inmensas “praderas” con gusanos de colores, colonias de almejas, organismos transparentes y brillantes y corales enormes –habitados por todo tipo de peces– son solo parte del peculiar paisaje submarino.
Esa es la más reciente sorpresa científica que dio el país en un estudio de científicos de la Universidad de Costa Rica (UCR) y el Instituto de Oceanografía Scripps, de California.
Cada inmersión duró ocho horas, pero así confirmaron la existencia de un ecosistema submarino donde la vida prospera sin depender del sol y donde coexisten especies propias de agua fría y agua caliente.
Como no había sido visto antes, los científicos crearon un nombre para reconocerlo: “emanación hidrotermal”.
El hallazgo fue hace tres años, pero el reporte científico fue publicado este mes en la revista
Sin embargo, el reporte habla de peces de profundidades, bancos de mejillones y altísimas densidades de cangrejos.
Los científicos ticos fueron las profesoras Rita Vargas y Elena Molina, y el estudiante Luis Víquez, del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología de la UCR.
“Ayudamos a recopilar, seleccionar y evaluar muestras”, dijo Vargas, bióloga especialista en taxonomía de crustáceos.
Tras la expedición, en el 2010, se publicó un reporte sobre una nueva especie de coral llamada
Para Vargas, este hallazgo va mucho más allá de las especies en sí mismas. “Lo más impresionante para mí fue el descenso. El viaje en sí es como ir a la Luna”, explicó, diciendo que la cantidad y variedad de especies es sorprendente: “había corales rodeados de pepinos y estrellas de mar”, añadió.
Para David Garrison, director del Programa de Oceanografía Biológica de la Fundación Nacional de Ciencia de EE. UU., lo más importante del estudio es mostrar que “todavía tenemos mucho que aprender sobre la vasta profundidad de los océanos, así como de las emanaciones hidrotermales”.
Los científicos opinan que este ecosistema es posible porque existiría una especie de monte submarino que se mueve debajo de la placa tectónica.