Manu Chao va solo con su pena, porque sola va su condena. Lo llaman el desaparecido y el clandestino: volando viene, volando va. Correr es su destino en busca de un rumbo perdido... quizás, para burlar la ley.
No hay mejor discurso que el de sus propias canciones para definir a este músico, compositor y activista hispano-francés, que en 20 años de carrera y 40 de edad se ha convertido aunque a él no le guste ni un ápice en un gurú alternativo, en un referente de libertad y de compromiso.
No le gusta ni un poquito, porque a Manu le revientan los estereotipos y le pesan las responsabilidades que otros le asignan.
"Sí, me doy cuenta de que soy una especie de referente ideológico, pero es algo que el público me ha impuesto y que aún tolero porque tengo puertas para escapar. El día en que me sienta un profeta me bajaré del burro" le dijo con la sinceridad con la que siempre dispara sus palabras a la revista española El País Semanal (3 de diciembre del 2000).
Lo dijo mientras pedía una cervecita y se fumaba el primer cigarrillo sentado en algún lugar de la Plaza Real, casco antiguo de Barcelona, junto a Las Ramblas. Hace unos dos años que Manu vive en Barcelona, nació en Francia pero ha pasado también largas temporadas en Guatemala y Colombia, por citar algunos países.
De Manu dicen que hace rock, pero como el aboga por el mestizaje, su música es precisamente eso. Mezcla el punk-rock, con el reggae, el rap, música tecno y ritmos de Oriente y brasileños.
Viaja todo el tiempo, desaparece semanas y meses embebido en sus recorridos y por ello ha hecho de su música un collage . Cada canción suya está llena de sonidos urbanos, de grabaciones tomadas de la radio, de frases de películas, de discursos de políticos y hasta del Comandante Marcos.
Canta en español, en inglés, en árabe, francés y en un idioma que él se ha inventado: el portuñol.
Ni modo: ¡vende!
Lo de gurú, "profeta", referente ideológico y revolucionario, son títulos que le ha dado la gente, porque desde Mano Negra, su primer grupo exitoso, Manu se ha pasado por los pies las directrices del mercado, y porque ha trabajado como un clandestino, como clandestinos son los protagonistas de sus canciones, como clandestino es él mismo.
Mano Negra clandestina, peruano clandestino, africano clandestino, marijuana ilegal. Solo voy con mi pena, sola va mi condena, correr es mi destino para burlar la ley. Lo dice en Clandestino (Virgin, 1998) su primer disco como solista.
No promociona sus álbumes, rehuye hasta más no poder las entrevistas, no fija fechas para las presentaciones de sus discos, ni deja que su casa discográfica le marque el calendario o le diga qué hacer. Desde Mano Negra movió su arte a pura boca y oído. ¡Eso es subterráneo, clandestino!
Tampoco promueve en los medios masivos sus conciertos y aún así llena al tope las plazas más importantes. Congregó a casi 20 mil personas en la plaza Kennedy, a ocho mil (tres mil más del cupo oficial) en la Plaza del Gas (España). Más de 100.000 sujetos llenaron el Zócalo en México y abarrotó en julio pasado una de las explanadas del Central Park de Manhattan (Nueva York). Ha girado y gira por Japón, Europa, Norte y Suramérica.
De Clandestino vendió tres millones de copias.. .y no suena en las radios comerciales, a pesar de que en Costa Rica recientemente se escucha con Me gustas tú , una canción de disfrute, sencillo de su segundo y reciente álbum: Próxima estación: Esperanza.
Y él ha ganado mucho dinero con eso, y le ha valido malos comentarios de "colegas" como el argentino Fito Páez, pero Manu es más inteligente que eso.
"Hay que entender al sistema para luchar contra él, y sabemos que un arma que le toca las narices es el dinero. Gracias al dinero puedo hacer lo que quiera con mi carrera, sin presión alguna, saltándome las normas", dijo al El País Semanal.
Y encima, Manu critica abiertamente la hipocresía del poder, a tal punto, que ha apoyado a todo galillo las actividades del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y fue uno de los manifestantes contra el G-8.
En sus conferencias de prensa lo interrogan más por la política que por su música, porque su música es política...o contrapolítica.
"La economía mundial es ultraviolenta, mata todos los días sin mancharse las manos de sangre", declaró al diario español La Vanguardia.
Y en Clandestino ha dicho: tú no tienes la culpa mi amor que el mundo sea tan feo. Tú no tienes la culpa mi amor de tanto tiroteo ( Lágrimas de oro ).
Va tanto contra corriente, que Próxima estación: esperanza , un disco con 17 temas que en realidad son una sola canción, lo grabó en los sótanos de un local de la calle Serra en El Raval, Barcelona.
De Mano Negra a mano Manu
Menudito como es, vestido siempre con pantalones lavados muchas, muchas, veces y con la camiseta de algún equipo de futbol (¡si es de Marruecos o Túnez mejor!) y con gorro andino ahogándole la cabeza, Manu es hijo del periodista y escritor español Ramón Chao.
Se subió por primera vez a un escenario con su guitarra a los 14 años, cuando tocaba en un grupo llamado Joint de Culasse. Vivía entonces en Francia.
A finales de los 80 nació Mano Negra, que tuvo como primer hit Mala Vida , y fue en 1988 cuando salió el primer disco: Patchanka , que fue también como se le llamó a esa fusión de ritmos latinos que hacía la Mano Negra.
Con Puta's Fever (¡Sífilis!) en 1989 la Mano se consolidó como una de las mejores bandas alternativas de la época, y hasta acompañaron a Iggy Pop en su gira estadounidense.
Vinieron por ahí otros discos, pero con Casa Babylon (1994) la Mano se disparó y la banda pasó de Francia a Madrid y Manu comenzó a formar el proyecto Radio Bemba, nombre de su banda actual.
Los dedos de la Mano se separaron cuando la química se agotó y Manu empezó su historia en solitario, una historia que apenas comienza, porque se lo dijo a El País Semanal : "La esperanza es la única gasolina, no hay otra posible".
Manubulario
Mentira.
Mentira lo que dice. Mentira lo que da. Mentira lo que hace. Mentira la mentira. Mentira la verdad. Mentira lo que cuece bajo la oscuridad.
Por el suelo
Por el suelo hay una compadrita que ya nadie se para a mirar. Por el suelo hay una mamacita que se muere de no respetar. Patchamama te veo tan triste, Patchamama me pongo a llorar.
La vaca loca
Pal cementerio se va la vaca de mala leche. Pal cementerio se va inocente condenada.
El dorado
¿Qué pasó, qué pasó ? A caipira plantó. ¿Que pasó, qué pasó ? A policía llegó. ¿Qué pasó, qué pasó? O semterra murió.