Por Javier Martín
Nayaf (Irak), 26 ago (EFE).- Los 360 soldados enviados por El Salvador a la misión de paz en Irak ya desempeñan labores de seguridad en el campamento "Baker", en la ciudad iraquí de Nayaf, donde hoy recibieron la visita del jefe de la "Brigada Plus Ultra", el general español Alfredo Cardona.
El oficial se entrevistó con el jefe del batallón salvadoreño "Cuscatlán", teniente coronel Santiago Sabino Monterroza, quien afirmó que es "un orgullo" estar en Irak y estar bajo las ordenes del contingente de España.
Cardona aseguró, por su parte, que tratará a las unidades de Centroamérica "como si fueran soldados de España" y subrayó que no tiene ninguna duda de que harán un excelente trabajo.
Los soldados salvadoreños llegaron a la ciudad meridional iraquí de Nayaf la semana pasada y se acantonaron en la antigua universidad de Kufa, convertida en cuartel general por los marines estadounidenses pocos días después de la caída de Bagdad, el pasado nueve de abril.
En la puerta de la base, junto a un marine de origen mexicano, se encontraba hoy, con el chaleco antibalas y el casco puesto, pese al calor, el sargento primero Caishpal Morales.
"Aquí sólo pueden pasar los vehículos militares y los civiles que tengan identificación o una entrevista concertada con el mando. El resto deben aparcar fuera, lejos de la base", explicaba en perfecto español el marine, mientras Morales sujetaba su fusil, un M-16 del Ejército de EEUU.
"El único peligro que puede haber es un carro-bomba, así que hay que vigilarlos bien", advertía el marine a Morales, que tomaba buena nota de lo que le explicaban.
El sargento primero Morales explicó a EFE, por su parte, que sentía "un gran orgullo de estar en Irak, y una enorme satisfacción de poder ayudar a reconstruir el país".
"Es una gran experiencia para nosotros, porque vamos a aprender mucho a pesar de este calor. Este clima no tiene nada que ver con mi tierra", decía empapado en sudor Morales, originario de Santa Ana.
En el interior de la base, el soldado salvadoreño Jaime Antonio López, alto y sonriente, se limpiaba el sudor que le corría bajo el casco mientras hablaba divertido con los guardaespaldas del general español.
"Para nosotros es fácil y un gusto compartir el trabajo con gente que habla la misma lengua y que tiene tanta experiencia", aseguraba López.
Morales y López son dos de los miembros del Comando de Fuerzas especiales de San Salvador que asumirán la sección de seguridad de "Camp Baker", una vez que abandonen la base los marines de EEUU.
"Entonces, tendremos que buscarle a esta base un nombre más afín a nuestra cultura", decía a EFE entre risas el teniente coronel Monterroza.
En el campamento también trabajan 70 soldados españoles, la mayoría de la unidad de apoyo al gobernador de Nayaf, además de un centro de comunicaciones y un destacamento del Estado Mayor de "Base España" en Diwaniya, al mando del comandante José Luis García-Vaquero.
"Los soldados salvadoreños se integrarán en el mando de la "Brigada Plus Ultra" a principios de septiembre, cuando se hayan asentado", afirmó hoy el general Cardona.
El teniente coronel Monterroza puntualizó a EFE que todavía no han recibido todo el material que les prometió Estados Unidos, pero que si el plan se desarrolla según lo establecido estarán equipados "en dos o tres días".
Hasta el momento, los soldados salvadoreños no han tomado los barracones, aún ocupados por los marines, y duermen en tiendas de plástico, sin aire acondicionado, y donde el calor es intenso y muy seco.
A parte de las fuerzas especiales, ente los 360 soldados enviados por El Salvador hay una unidad de telecomunicaciones y un escalón médico, al mando del mayor Cienfuegos.
A unos cinco kilómetros de "Camp Baker" están apostados los 365 hombres desplegados por Honduras, acantonados en un solitario y polvoriento campamento en la carretera que une las ciudades santas de Nayaf y Kerbala, ruta de los peregrinos musulmanes chiíes.
La entrada al campamento estaba vedada hoy, lunes, a periodistas por marines de EEUU.
A unos cien kilómetros en dirección sur, en la localidad iraquí de Diwaniya, hoy comenzaron a instalarse los contingentes de la República Dominicana y de Nicaragua.
Los 299 dominicanos ocuparon la antigua Facultad de Farmacia de la ciudad, mientras que los nicaragüenses fueron recibidos en "Base España". EFE
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