EL LIBRO DE LA SELVA 2 EEUU, 2003, 75 minutos. Dirección: Steve Trenbirth.
Guión: Karl Geurs (basado en la novela de Rudyard Kipling).
Dirección artística: Michael Peraza Jr.
Música: Joel McNeely.
Montaje: Peter Lonsdale.
Voces (versión original): John Goodman, Haley Joel Osment, Mae Whitman, Tony Jay, Bob Joles, John Rhys-Davies, Phil Collins, Connor Funk, Jim Cummings, Jess Harnell, Jeff Bennett
Luego de realizar en el ya lejano 1967 la primera versión de The jungle book (El libro de la selva), Walt Disney vuelve sobre este clásico de la literatura, para rememorar las aventuras de su protagonista, el inquieto niño Mowgli y sus amigos humanos o animales.
Las dos partes de El libro de la selva fueron escritas entre 1892 y 1897 por Rudyard Kipling (1865-1936), el reconocido aunque polémico escritor inglés nacido en la India, Premio Nobel de Literatura en 1907.
En ellas, Kipling nos narra las andanzas del pequeño Mowgli, vistas a partir de su relación directa con la naturaleza, evidentes en su gran pasión por una bella aunque peligrosa selva.
Esta reciente versión de El libro de la selva 2 comienza, justamente, en ese instante en que Mowgli ha sido "rescatado" por sus padres, quienes le advierten de los grandes riesgos de adentrarse en una selva cuyo mayor peligro está encarnado en el temible tigre Shere Khan, que quiere vengarse de la humillación que en un pasado le hizo el niño.
Muestra una agradable aunque algo desdibujada ambientación, que no remite completamente a la India casi mítica que relató Kipling.
Y, por otra parte, sin grandes pretensiones ni novedades en el tratamiento de los dibujos, la utilización del color o el movimiento de las figuras.
Esta nueva versión de El libro de la selva 2 , combina sin embargo un argumento simple y fluido, con una buena utilización de las figuras animales (sobre todo los ocurrentes buitres y la tonta serpiente), para darnos un entretenido animado apto para todo tipo de público: adulto, adolescente y sobre todo infantil.
Por otro lado, una de las ideas más interesantes que incorpora este animado y que funciona a modo de moraleja implícita es la contraposición permanente entre naturaleza y sociedad, visto simbólicamente a través del contraste entre selva y aldea.
En ese sentido, como muchos animados anteriores de Disney, El libro de la selva 2 parece rescatar eso que en algún momento nos dice el simpático oso Baloo, cuando afirma sin ninguna duda: ¡qué aburrida la aldea, siempre llena reglas y trabajo!