El saldo de la deuda externa del país aumentó un 12,4% en el 2003 respecto al año anterior y está dominado por las colocaciones de bonos, que representan el 46% de los $3.753 millones de compromisos con el exterior.
Antes del 2001 los créditos otorgados por organismos multilaterales tenían predominio en esa cartera.
Economistas reconocen la incidencia positiva de una mayor colocación en los mercados externos sobre las tasas de interés locales.
El Gobierno Central es el principal deudor con el 58,7% del total, seguido por el sector público no financiero (instituciones) con un 24,5%, y por el Banco Central con el 13,9%.
La emisión de bonos es un instrumento muy utilizado por los gobiernos para captar recursos de la economía y poder financiar sus actividades. Por los recursos que capta, el Banco Central se compromete a pagar un interés en forma periódica hasta la fecha de vencimiento del título.