Las cooperativas ticas involucradas en la producción de café, azúcar, carne, leche y aceite de palma, todos productos “sensibles”, ven con recelo el TLC con Estados Unidos.
En general, el sector cooperativo advirtió al Gobierno que debe defender y no desmantelar la base agrícola nacional al negociar el TLC.
Señaló que tal visión se debe mantener, pese al objetivo de contar con una economía cada vez más basada en la tecnología.
Empresas cooperativas aportan el 93 por ciento de la leche en el país; el 44 por ciento del café; el 36 por ciento de la palma aceitera, y cantidades no estimadas pero que se consideran importantes en azúcar y carne.
Además, se calcula que la influencia económica de las cooperativas que producen esos bienes llega al menos a 1 millón de personas.
Tales cifras indican que los acuerdos finales del tratado de libre comercio (TLC) entre Centroamérica y Estados Unidos tendrán un fuerte impacto en ese sector y entre muchos costarricenses asociados a ese sistema.
Empresas como Dos Pinos, Coopeleche, Cooperativa Agrícola Industrial de El General (Coopeagri), Cooperativa Victoria; Coopemontecillos y 26 cooperativas cafetaleras enfrentarán el impacto de los acuerdos.
¿Qué ha hecho el sector ante esta relación directa de su producción con el TLC actualmente en negociaciones?
Las firmas estaban preparadas con estudios previos para oponerse a una apertura comercial que las afecte, enfatizó Víctor Morales Zapata, secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Cooperativas (Conacoop), órgano superior del sistema.
En conjunto
Pero el sector prefirió no ir aparte en sus posiciones sino coordinar con cada sector productivo en general.
Las cooperativas de café, por ejemplo, crearon la Federación Nacional de Cooperativa de ese rubro (Fenac-Café) y definieron una posición cautelosa.
Esta tesis concuerda con la del resto de productores, por lo que fue presentada ante el Instituto del Café de Costa Rica (Icafé) y luego se unió con la posición de consenso centroamericana.
El punto central para los caficultores es la norma de origen. Piden que el producto que se intercambie bajo el libre comercio sea grano cosechado y procesado en el país que lo exporta.
La intención es evitar que empresas estadounidenses elaboren productos derivados del café con grano procedente de Brasil, Vietnam u otros orígenes y lo introduzcan en Centroamérica cobijadas por los términos del TLC.
Las cooperativas lecheras, mientras tanto, van con la posición general del sector de que en las actuales condiciones de mercado, con grandes subsidios internos a los productores en Estados Unidos, no es posible que los lácteos sean incluidos en el TLC.
Los azucareros centroamericanos, por su lado, luchan porque Estados Unidos aumente la actual cuota de compra fijada para la región. El volumen incluido ahí se comercializa a un precio superior casi en un 50 por ciento al del mercado mundial, por lo que es muy importante incrementarlo.
Por ello se pide que Estados Unidos reciba anualmente 400.000 toneladas métricas procedentes de Centroamérica, mediante el sistema de cuotas.
Los productores de aceite prefieren quedar fuera del TLC y los de carne están cautelosos.