El cultivo de arroz orgánico con una combinación de las técnicas tradicionales y la tecnología moderna se impulsará en pequeñas poblaciones del país.
La intención es rescatar una característica de ese cultivo en pequeñas poblaciones que adquiere gran importancia por las campañas de protección de la salud y reducción del uso de plaguicidas y agroquímicos.
Por lo tanto, el plan pretende primero estimular la siembra y posteriormente establecer un sistema de comercialización de ese tipo de arroz en el mercado local.
La idea responde a la creciente demanda de productos orgánicos tanto en ferias del agricultor como en otros negocios. Actualmente se producen en Costa Rica hortalizas, azúcar, dulce de tapa, café, banano y otros productos orgánicos. Algunos de ellos incluso se exportan a varios mercados, principalmente a países europeos.
Técnicos de la Corporación Nacional Arrocera (Conarroz) tienen como objetivo identificar prácticas que pequeños agricultores desarrollan desde hace muchos años en cultivos a pequeña escala, destinados generalmente para el consumo familiar.
En algunas ocasiones el grano cosechado de manera orgánica se vende en pequeñas poblaciones.
Luego de identificar esas prácticas se adecuarán técnicas modernas para aumentar la productividad y el área de siembra sin que el cultivo deje de ser orgánico, según un plan de la Conarroz.
Plan piloto. La primera experiencia en este campo ya se inició en la población de Pozo de Agua de Nicoya, donde familias de campesinos se dedican al cultivo del grano para autoconsumo.
En esa población se siembran unas 22 hectáreas para el consumo local. Se inició ahora un programa de transferencia de tecnología, luego viene un programa de comercialización y la meta final es ofrecer arroz orgánico en una primera etapa a todo el cantón de Nicoya, en Guanacaste.
Algunos agricultores ya sembraron papaya, ayotes, pepino y plátano y camote.