Trece nuevas empresas de servicios de alta tecnología abrieron operaciones en el país en el primer semestre, informó ayer la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde).
La llegada de estas compañías representará la creación de 2.500 empleos en esa área, que hoy da trabajo a 15.000 personas y agrupa a 53 firmas, detalló Cinde.
En el primer semestre del 2006 llegaron 12 empresas y, al cierre de ese año, abrieron operaciones un total de 27, que sumaron 6.300 nuevos empleos al sector.
Este año, como en el anterior, la inversiones se concentran actividades más sofisticadas y de mayor valor agregado como diseño de software e ingeniería, arquitectónico, ensamble de piezas y prueba de prototipos.
Por ejemplo, Future Power Industries desarrollará un prototipo de generador eléctrico a base de hidrógeno –trabajarácon agua– dijo su gerente Karina Bucher.
Parte del plan, agregó, es que el generador se nutra de energía solar, con lo cual el ciclo de producción de esa electricidad sería completamente limpio, sin necesidad de quemar combustibles fósiles.
Otras de las nuevas empresas son Formalized Design, TechData, Global Insurance Technology, Teletech, Jaco Oil, Design Scape y el centro de servicios de DHL.
Future Power Industries, Deshler y Alta Nova se ubican en el área de electrónica, precisó Gabriela Llobet, directora ejecutiva de Cinde, quien agregó que algunas empresas confirmadas prefirieron no divulgar públicamente sus nombres por ahora.
“Una vez que el país incursiona en un área, abre otras puertas pues un elemento muy considerado por empresas antes de invertir son los testimonios de las compañías instaladas”, comentó.
Llobet reiteró que, aunque el balance del primer semestre es positivo, se necesita la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE. UU., República Dominicana y Centroamérica.
En febrero, Cinde informó de que la empresa de electrónica Jabil Circuit descartó instalarse en el país por la falta de claridad sobre el TLC y el futuro régimen de zona franca. Al final, esa firma se fue a El Salvador, donde invirtió $100 millones y abrió 2.000 empleos.