
Madrid. La Policía de Tailandia confirmó que el autor del tiroteo en un colegio en el centro del país, que dejó al menos ocho víctimas mortales, era adicto a ver contenido violento en redes sociales.
El responsable de los disparos, estudiante del centro, mató primero a tiros a sus abuelos y después se desplazó a su colegio, una prestigiosa escuela de secundaria, la Depsirin Nonthaburi School, situada en la provincia de Nonthaburi, donde mató a cinco profesores y a una alumna que sucumbió por las heridas.
El general de división Atthapol Anusit detalló en una rueda de prensa este domingo que el arma de fuego utilizada durante el tiroteo pertenecía al abuelo y anunció que las autoridades reforzarán los controles en los alrededores de las escuelas para garantizar la seguridad de los estudiantes.
Según las primeras investigaciones por parte de las autoridades, el niño tenía buen rendimiento académico, si bien se quejaba de su profesor de lengua tailandesa, alegando que no podía hacer frente a la cantidad de deberes que mandaba y recientemente había recibido malas calificaciones en la asignatura.
El adolescente también habría comprado online una pistola de aire comprimido que llevó a la escuela dentro de su mochila y que habría enseñado a sus compañeros. Uno de los profesores confiscó el arma y le restó puntos en su expediente de conducta, conforme a las normas del centro, si bien los investigadores no han hallado registros de que hubiese recibido entrenamiento en el manejo de armas.
Los investigadores, que han atribuido de forma preliminar el incidente a un conjunto de causas, han estado interrogando durante el fin de semana a casi una veintena de testigos, entre ellos profesores y alumnos, así como amigos y compañeros de clase.
La dirección del centro, que cuenta con 3.600 alumnos y 250 docentes y trabajadores, ha anunciado que cerrará las instalaciones a partir del lunes. El centro impartirá las clases online como medida de precaución después de que un antiguo profesor publicara imágenes en las que aparecía practicando tiro con distintas armas, según ha recogido el diario ‘Bangkok Post’.
El de este viernes fue uno de los tiroteos escolares más mortíferos que se han registrado en Tailandia en los últimos tiempos. Ya este año, en febrero, las autoridades registraron otro tiroteo en una escuela en la provincia de Songkhla, que dejó un muerto y varios heridos.
Sin embargo, Tailandia registró en octubre de 2022 el episodio más luctuoso de los últimos años en un centro escolar del país. Aquel día un expolicía mató a 37 personas, entre ellas 22 niños, en la provincia de Nong Bua Lam Phu.
