Editorial

Editorial: Solución para Crucitas

El obispo de Ciudad Quesada, José Manuel Garita, hizo un dramático llamado a enfrentar la crisis de la minería ilegal sin demagogia y sin intereses políticos. Monseñor señala los daños ambientales, pero pide considerar también otras repercusiones del problema, en particular, su efecto sobre las familias de la zona.

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Monseñor José Manuel Garita, obispo de Ciudad Quesada, hizo un dramático llamado a enfrentar la crisis de la minería ilegal en Crucitas sin demagogia y sin intereses políticos. El prelado urge la intervención de autoridades locales y nacionales, e instituciones públicas y privadas, para frenar el deterioro ambiental y poner fin a problemas sociales pocas veces incorporados a la discusión pública.








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