Foros

‘Un jefe que tuve en el Minae me saludaba besándome en la boca’

La violencia sexual contra nosotras se da en medio de un silencio generalizado

EscucharEscuchar

Crecí rodeada, literalmente, de depredadores sexuales que me acorralaban, siendo una niña, en cada centímetro que ocupaba: cuando iba a traer la leche, a limpiar casas de particulares y casas de curas, al mercado, a la escuela, a coger café; cuando estaba en mi casa y cuando estaba en la calle. Todos ellos eran hombres conocidos por depredar sexualmente a niñas y adultas y nadie hacía nada, a lo más, ponerles un mote “gracioso”.

Recuerdo que un niño al que “yo le gustaba” me tiró potasa en la cara porque lo rechacé e impedí que me besara. ¡Un niño que, aunque niño, ya había aprendido que él valía más que yo y podía disponer de mi cuerpo de cualquier forma!

Cuando iba a clases al Colegio Nocturno de Puriscal, lo hacía con una cuchilla herrumbrada en una mano y el corazón congelado del terror de que me “saliera un hombre”, todas las noches, durante cinco años, cada noche.

Recuerdo también, por decir solo algo más, que un jefe que tuve en el entonces Minae me saludaba besándome en la boca, delante de todo el mundo, hasta el día cuando me metió la lengua y no recuerdo cómo logré hacerlo, pero conseguí huirle en cada actividad.

Son muchas más. Durante mis muchos años como profesional en Sociología, he trabajado con cientos de mujeres en algunos países de América Latina, mujeres de diversa condición socioeconómica, y puedo asegurar que la gran mayoría de ellas ha sufrido algún tipo de violencia sexual.

Como mujer, a punta de ser entrenada y arrasada, integra rápidamente un sentido de humillación, de “estate quieta o te quiebro más”, de cristiana resignación y de devoción a los hombres, a cualquier hombre. Por eso tantas mujeres salen a defenderlos cuando son denunciados.

Por eso, la violencia sexual contra nosotras es tan contundente y eficaz y se da en medio de un silencio generalizado, con el acuerpamiento de una familia, un pueblo o de todo un país que calla, se vuelve cómplice y facilita la persecución de las mujeres.

Estamos viviendo un ejemplo de ello: ahora que fue denunciado un expresidente, se dice que “todo el mundo sabía que él hacía eso”, supuestamente. Así, las mujeres nacemos en un terreno de caza con las piernas, las manos y la boca amarradas.

Por eso, cada cierto tiempo pienso y digo: ¡Qué mérito extraordinario tenemos las mujeres de seguir en pie, de hacer cosas y de dar la batalla como guerreras! Como lo hizo primero Xiomara Villegas Badilla, cuando se enfrentó al entonces diputado Federico Tinoco y lo venció demostrando que era un acosador y como lo hace ahora Alexandra Arce von Herold. Ambas son nuestras heroínas; ellas y nosotras, todas nosotras, somos el #MeToo de Costa Rica.

isabelgamboabarboza@gmail.com

La autora es docente e investigadora de la Universidad de Costa Rica.

(Video) 6 razones por las que una víctima de violación sexual puede tardar años en denunciar
0 seconds of 33 hours, 11 minutes, 28 secondsVolume 90%
Press shift question mark to access a list of keyboard shortcuts
Próximo
David Faitelson denuncia que fue víctima de agresión sexual en partido Chivas vs. América
03:04
00:00
33:11:28
33:11:28
 
(Video) 6 razones por las que una víctima de violación sexual puede tardar años en denunciar

LE RECOMENDAMOS

Novio de Modelo Rashab García Valverde, desaparecida, se entrega al OIJ

El novio de la modelo Rashab García se entregó al OIJ. Policía Judicial también encontró huesos quemados en un potrero en Orotina
Novio de Modelo Rashab García Valverde, desaparecida, se entrega al OIJ

Video: Así se entregó pareja de modelo Rashab García desaparecida en Orotina

El sospechoso fue detenido por el Organismo de Investigación Judicial.
Video: Así se entregó pareja de modelo Rashab García desaparecida en Orotina

Comisión de Arbitraje confirma gravísimo error que puede dejar a Saprissa sin semifinales

Los jugadores del Deportivo Saprissa reclamaron por la acción que se dio en el partido contra Cartaginés.
Comisión de Arbitraje confirma gravísimo error que puede dejar a Saprissa sin semifinales

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.