El Oporto dio la gran sorpresa este martes al eliminar en octavos de final a la Juventus de Cristiano Ronaldo, pese a caer en Italia por 3-2, luego de haber ganado en casa el primer juego por 2-1.
El cuadro portugués jugó con 10 jugadores durante unos 70 minutos, en un duelo que requirió tiempos extra. Pese a la expulsión del iraní Medhi Taremi, en el minuto 54, el doblete de Sergio Oliveira fue suficiente para eliminar a la Juventus con un marcador global de 4-4. Los dos tantos conquistados este martes en calidad de visitante (en el 19′ de penal y en tiempo extra, en el 115′, de tiro libre) dictaron sentencia.
La Juventus nunca dejó de luchar, pero el gol de Adrien Rabiot, en el 117′, tan solo sirvió para darle dramatismo al juego hasta el pitazo final.
“Hemos cometido cuatro errores en dos partidos, demasiados. Cuando uno comete cuatro errores en una eliminatoria de octavos de final de la ‘Champions’ corre el riesgo de ser eliminado”, declaró tras el partido Pirlo, técnico de la ‘Juve’, quien no se mostró preocupado por su futuro.
“En este momento soy el técnico de la Juventus y trabajaré para un proyecto que va más allá de esta temporada... Esta temporada es solo el comienzo de este proyecto”.
La decepción italiana contrastó con la euforia portuguesa: “Es una sensación única, marcar dos goles aquí. Estamos muy contentos con nuestra clasificación. Es un orgullo para el club y también para nuestro país. Tuvimos que sufrir, tuvimos que jugar más profundo muchas veces, pero siempre buscamos el gol. Estamos inmensamente contentos”, declaró el bigoleador Oliveira.
Comenzó amenazando la Juventus, con un centro desde la derecha de Cuadrado que remató de cabeza Álvaro Morata en el corazón del área, pero el arquero argentino Agustín Marchesín tiró de reflejos para rechazar la pelota y evitar el primer gol del partido.
Pero el Oporto no se dejó amedrantar por los locales y también buscó la portería rival para adelantarse en el minuto 19, cuando el central turco Merih Demiral cometió una falta dentro del área sobre Taremi, que Sergio Oliveira transformó en el primer tanto del partido.
La Juventus trató de reaccionar, pero llegó al descanso en desventaja después de que Marchesín le volviese a ganar la partida a Morata en otro mano a mano.
Sí acertó, al inicio del segundo tiempo, Chiesa, quien envió el balón a la escuadra tras recibirlo de Cristiano Ronaldo.
Ese gol provocó el nerviosismo en el Oporto, que se quedó en inferioridad después de que Taremi viese dos tarjetas amarillas en apenas dos minutos, lo que posibilitó que la Juventus igualase la eliminatoria, con el segundo tanto de Chiesa al rematar de cabeza un centro de Cuadrado.
En el tramo final, Chiesa, Morata, con un gol anulado por fuera de juego (90+1), y Cuadrado, con un disparo al larguero (90+3), pudieron haber completado la remontada para la Juventus, aunque el Oporto también tuvo la suya para haber evitado la prórroga, en un remate del maliense Moussa Marega que salió rozando el poste.
Pese a la inferioridad numérica, el Oporto no sólo resistió, sino que a falta de cinco minutos para llegar al desenlace de los penales, Oliveira anotó el segundo para dar el pase a los portugueses y apear a la Juventus de Cristiano Ronaldo y compañía, que aún tuvo tiempo de ganar el partido con un tanto final de Rabiot.
“Empezamos bien el partido con la ocasión de Álvaro Morata, que podría haber cambiado muchas cosas. También regresamos del vestuario con muchas ganas en la segunda parte. Pero las cosas son así”, lamentó Cuadrado.
“Estoy orgulloso de las ganas mostradas por el equipo en la cancha y hay que levantar la cabeza”, añadió el colombiano.
Sevilla eliminado. El Borussia Dortmund se clasificó este martes para los cuartos de final de la Champions, al empatar 2-2 con el Sevilla, en la vuelta de octavos de la máxima competición continental de clubes, con un doblete de Erling Haaland.
El delantero noruego abrió el marcador de tiro a bocajarro y puso el 2-0 de penal, mientras que Youssef En-Nesyri recortó de penal y puso de cabeza el 2-2, que propulsa a la siguiente ronda al Dortmund, que en la ida ya se había impuesto 3-2 en Sevilla.