La pasión por el Saprissa hizo que Julián Firex, un aficionado de hueso morado, desarrollara una pasión y un talento que él mismo ni sabía que tenía.
Hace dos años, un día cualquiera, Julián vio como una camisa de uno de sus amigos perdía los números y los parches, esto por mala práctica de lavado de la misma. Ante esto, él se la pidió y le dijo que intentaría arreglarla.
Aquella camisa sirvió como ‘conejillo de indias’ para un proyecto que él jamás pensó que crecería como hasta ahora.
“Yo soy un apasionado del diseño y del Saprissa, entonces se me juntaron las dos pasiones. Honestamente, yo tenía una página de aficionado en X, en ella daba mis opiniones, pero alguna gente comenzó a darse cuenta que yo arreglaba camisas y pues me comenzaron a contactar por ahí”, recordó.
Firex confesó que, como reparador de parches de vinil de las camisas, él se ha dado cuenta de que el gran problema que daña las prendas es la lavada, ya que mucha gente lo hace por medio de la lavadora y eso siempre afectará el pegamento.
El sistema de trabajo siempre está relacionado con su experiencia en el estadio. Por ejemplo, si usted contacta a Firex en su página Monstruo Campeón, él lo cita normalmente en las cercanías del Bar Mata (en Tibás), evalúa la camisa y luego da la cotización.
Una corrección pequeña puede rondar desde los 3,000 hasta los 5,000 colones, mientras que las más complejas llegan hasta los 15,000 colones.
“Lo que compro es el vinil, que no lo tenía en el presupuesto. Comprar vinil no es fácil porque eso va como la pintura por una paleta de colores, entonces, al no tener el código del color, es difícil porque hay que hacerlo a puro ojo”, explicó.
¿Trabaja camisetas de otros equipos? El diseñador no tiene problema en hacerlo. De hecho, cuenta que, de forma esporádica, ya ha tenido que reparar un par de Alajuelense, otra de Herediano y unas cuantas del Cartaginés.
“En la parte internacional sí he hecho montones, porque he reparado de la Juventus de Italia, del Real Madrid, del Barcelona. Hace muy poco tiempo le ayudé a un importador que traía unas del Santos de Brasil y venían sin el número y el nombre. De esas hice como cuatro con el número 10 y el nombre de Neymar”, acotó.
Una pasión que comenzó como un pasatiempo terminó siendo un trabajo para Julián Firex, quien no esconde que le encanta trabajar con las camisas, sobre todo porque se siente completamente identificado con la gente que lo busca, ya que ellos son tan aficionados como él. En su casa, el estadio Saprissa es como su casa y en él se cita para concretar trabajos. El reparador de camisas saprissista es localizable en redes como Monstruo Campeón.