
La orden de allanamiento por el que fueron detenidos dos jueces y una agente judicial de Pococí detalla que presuntamente, el juzgador Valverde López habría tenido relaciones sexuales dentro de su despacho con la hermana de Alejandro Arias Monge alias Diablo, quien fue arrestada este martes.
De acuerdo con la investigación, Valverde habría usado su cargo para presuntamente beneficiar a imputadas y usuarias de servicios judiciales a cambio de encuentros íntimos en horario de trabajo.
Uno de esos contactos, según la investigación, vincula al juzgador con Arias Monge, hermana de alias Diablo, presunto líder de una de las bandas más violentas del país y quien fue detenido el 24 de julio en Sarapiquí. Valverde, a quien investigan porque al aparecer habría favorecido al circulo cercano de Diablo al no dictar prisión preventiva en el llamado Caso Colorado, recibió a la mujer en su despacho el 3 de febrero de 2026.
Según las grabaciones citadas en la orden, tras expresiones como “¡Te extrañé mucho!”, “mi amor” o “chiquitico”, ambos habrían mantenido relaciones sexuales en un punto ciego del despacho. Al finalizar, la grabación habría captado a Arias acomodándose el vestido y consultando al juez si había podido “escoger algo del caso, algo así, algo por fuera”.
Las escuchas telefónicas, según la Fiscalía, también revelaron que el juez, supuestamente, operaba como “asesor” de la estructura criminal. En una de ellas, Valverde habría admitido: “yo no sé si estoy hablando con usted o con Diablo...”.
Otro caso
De forma paralela, el juez habría tenido relaciones sexuales con una mujer de apellido Rizo, quien estaba interesada en una causa por la muerte de una hermana, ocurrida en diciembre de 2025. El 6 de marzo de 2026, según la investigación, Valverde le habría propuesto tener relaciones sexuales en su despacho: “Quédese o no, hace cuánto no lo hacemos”.
La orden detalla que, tras abrazarla, el juez exclamó “espere para que no me quede con el antojito, mejor la subo”. Tras el encuentro, Valverde habría redactado e impreso para ella un escrito en papel oficiaL, presuntamente para incidir en el proceso judicial que la involucraba.
El 26 de marzo de este año, según la Fiscalía, Valverde preparó su oficina diciendo antes del encuentro con la mujer: “Apagar, no se ve nada, cortinas cerradas”, el contacto se extendió por 17 minutos. Ese mismo día, el juez archivó el expediente del caso de la hermana de Rizo y, según la investigación, habría falsificado un reporte administrativo en el que alegó haber colaborado entre las 6:30 p. m. y las 7:35 p. m. en un allanamiento en Moín, con lo que habría cobrado ¢26.614 por concepto de horas extra, mientras en realidad permanecía en su despacho.
La Fiscalía registró además un acercamiento del juez, el 20 de enero de 2026, con una abogada de apellido Hernández, a quien Valverde ofreció referirle un caso de lesiones culposas. Según la pesquisa, el juez le habría insinuado: “Conozco a varios, pero siempre hay una prioridad, a ver si me da pelota”. La Fiscalía interpretó eso como un intento de obtener favores íntimos a cambio de un trato preferencial.
La Fiscalía de Probidad, Transparencia y Anticorrupción atribuye a Valverde los delitos de cohecho propio, procuración de impunidad, peculado de uso, enriquecimiento ilícito y falsedad ideológica.
