El Volcán Poás iluminó la noche del viernes con explosiones de rocas calientes, bombas incandescentes y columnas de gases que alcanzaron los 500 metros de altura. Así lo informó el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (OVSICORI) este sábado.
Marteen de Moor, vulcanólogo del Observatorio, explicó que el material incandescente podría ser magma, o bien, rocas viejas que provienen del interior del volcán y están siendo expulsadas a muy altas temperaturas.
La entidad detalló que la actividad volcánica más intensa se presentó entre las 8 p. m. y la medianoche, seguida por un periodo de relativa calma durante la madrugada y la mañana de este sábado. En este transcurso, se registraron columnas de gases de aproximadamente 50 metros de altura.
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Sin embargo, a las 10:10 a. m., el coloso de Alajuela interrumpió la calma de la mañana con una erupción que alcanzó, nuevamente, los 500 metros por encima del cráter. La pluma, de acuerdo el OVSICORI, se dispersa hacia el suroeste.
Este sábado la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), guardaparques y especialistas de la Escuela de Química de la Universidad Nacional acudieron al cráter para evaluar el impacto de las constantes erupciones en el parque.
Lidier Esquivel, jefe de la Unidad de Investigación y Análisis de Riesgo de la CNE, declaró que la actividad es muy alta y explosiva, por lo que el cierre del parque deberá mantenerse por un periodo indefinido.