Ella podría ser perfectamente como
Natalia Lafourcade tiene más trabajo que nunca. La cantante se encuentra promocionando su más reciente álbum
Cantantes como Miguel Bosé, Jorge Drexler, Vicentico y León Larregui acompañan a la joven en este viaje por composiciones de los años de 1940.
Además, la cantante abrió su vida ante las cámaras y, desde setiembre, tiene su propio
¡Sí! Tuvo mucho que ver. Fue una cosa como de la vida. El destino te va colocando ciertos caminos y ciertas personas que influyen mucho en el curso que va tomando la vida. Eso fue lo que pasó con Alondra; ella ni se imagina lo importante que fue encontrarnos en la vida y que me invitara a hacer lo del bicentenario, porque a raíz de ahí empecé a investigar y encontré las composiciones de Agustín Lara. Me enamoré, me enganché y decidí que quería hacer este proyecto.
Necesitaba encontrar esas composiciones que te hacen como rascar más profundo. Creo que no lo hubiera hecho antes, pero ya era mi quinto disco y tenía ganas de no volver hacer un disco inédito. Quería un disco que me sacara de mi lugar de confort, eso es algo que me gusta con cada proyecto, que sea nuevo algo diferente. Me dieron muchas ganas de desmenuzar las canciones de Agustín Lara y buscar un punto de encuentro con mi esencia.
No era que estuviera aburrida; al contrario estaba tocando muchísimo el
Lo que siento es que, a raíz de estas letras, empezó a surgir una parte mía que siento que antes no estaba. Me di cuenta de que Agustín tenía una conexión muy importante con la mujer y, aunque era un don Juan, era un hombre muy sensible, muy cursi y muy enamorado. Entonces, por ahí empezamos a lograr esta elegancia, esa cosa clásica que Agustín tenía en su música y, al mismo tiempo, seguir teniendo esa cosa juguetona, superdivertida, sarcástica que trato de buscar en mi música; mi música siempre tiene, o se me sale, estos toques infantiles que siempre están ahí.
Me encantó la idea de hacerlo como concepto, le dio una balanza a las canciones, muy linda. Me di cuenta de que la música estaba tomando un camino muy delicado, muy cursi, muy meloso; entonces, la voz masculina de los invitados le daba una balanza divina de que yo fuera la mujer cantando y ellos un poco esta esencia de Agustín.
Los invitados que están los apunté en una lista porque son artistas a los que admiro. Tuvimos mucho cuidado de quienes iban a interpretar a Agustín, y lo que fue bien lindo es que todos ellos querían hacerlo.
Con todos. Hubo momentos muy lindos como cuando Vicentico llegó al estudio; estaba muy emocionada, cuando llegó Kevin Johansen. Hubo momentos lindos.
Pues es muy real. A mí me hicieron un cuestionario con preguntas de todos, desde de qué color son mis calcetines hasta mis miedos. Y con todo esto armamos el proyecto y está lleno de momentos increíbles. No hay nada creado, claro que hay planes y que hay una logística de decir: ‘en tal fecha, vamos a visitar a tu madre’, pero es algo que de todos modos yo haría.
Pues mira, a mí me agarraron en un momento muy alivianada. El hacer este