• INICIO

    Bonos de deuda

    Las empresas emiten estos certificados para financiarse e invertir en su negocio. Es decir, en vez de ir a un banco y solicitar un préstamo, deciden hacer una emisión de certificados a determinado plazo (un año, cinco años, etc.). Entonces, el público compra esos bonos, que pagan intereses dependiendo del plazo (a mayor tiempo, más intereses) y al final del período recuperan todo el monto. Es como si el inversionista que compra los bonos le estuviera “prestando” el dinero a la empresa que emite los certificados.

    Las empresas que emiten pueden ser públicas o privadas; hay bancos, grupos financieros, compañías industriales, etc.

    Es importante que el inversionista tenga muy claro cuál es el plazo en el que necesita de vuelta los recursos. Si puede esperar varios años, tendrá la opción de buscar un bono de largo plazo; sin embargo, si requiere el dinero antes, puede buscar un plazo menor, o bien, negociarlo en el mercado secundario, donde tendrá que asumir un costo por salir anticipadamente.

    Las diferentes emisiones de deuda cuentan con calificaciones de riesgo, determinadas por empresas bajo la regulación de Sugeval. Esas calificaciones son una referencia muy útil a la hora de decidirse dónde colocar el dinero, pues son un indicador de la capacidad de pago del emisor.

    También puede ver:

  • Fondos de inversión
  • Acciones